28/11/11

ROUTE IRISH: Ken Loach en Navidad


Route Irish, la última película del director Ken Loach, llegará a las pantallas españolas el 23 de Diciembre próximo, en unas fechas reservadas habitualmente por las distribuidoras para sus películas más taquilleras y familiares, lo que quizás nos dé una pista sobre la importancia de esta producción británica escrita  por Paul Laverty, guionista de cabecera del director. Route Irish formó parte de la Sección Oficial a concurso de la 63ª edición del Festival de Cannes, que tuvo lugar del 12 al 23 de mayo. La película evoca las consecuencias de la intervención británica en Iraq. Conociendo la trayectoria de esta combativa y políticamente comprometida pareja de cineastas, estamos ante uno de los estrenos navideños más atípicos. Al menos, los espectadores que no tengamos que entretener a los niños podremos acudir también a las salas a ver buen cine.


 Estamos en Liverpool, agosto de 1976. Fergus, de cinco años, conoce a Frankie en su primer día de colegio, y a partir de ese momento se convertirán en amigos inseparables. De adolescentes, hacen novillos para irse a beber sidra en el transbordador del río Mersey, mientras sueñan con recorrer el mundo. Lo que Fergus no sabe es que su sueño se haría realidad como miembro altamente cualificado de las fuerzas especiales británicas SAS (Servicio Aéreo Especial). Después de darse de baja en septiembre de 2004, Fergus convence a Frankie (que en ese momento era ex paracaidista) para que se uniera a su equipo de escolta y seguridad en Bagdad: 10.000 libras al mes, libres de impuestos, su última oportunidad de ganar dinero en una guerra cada vez más privatizada. Juntos arriesgan sus vidas en una ciudad llena de violencia, terror y codicia, e inundada de millones de dólares estadounidenses.




En septiembre de 2007, Frankie muere en la Route Irish, la carretera más peligrosa del mundo. De regreso a Liverpool, un desconsolado Fergus rechaza la explicación oficial y empieza su propia investigación acerca de la muerte de su amigo del alma. Sólo Rachel, la compañera de Frankie, comprende la profundidad de la pena de Fergus y el peligro de su furia. A medida que Fergus intenta descubrir lo que le pasó a Frankie en la Route Irish, él y Rachel se sienten cada vez más unidos, y cuanto más cerca se encuentra de la verdad en el caso de la muerte de Frankie, más lucha Fergus para encontrarse a sí mismo y la felicidad que compartió con Frankie veinte años antes en el río Mersey


Comentarios de Paul Laverty

“Nos hemos familiarizado con el ritual del regreso de los restos mortales de un soldado muerto en suelo extranjero: música solemne, la bandera nacional, escoltas y homenajes que son reproducidos por los medios de comunicación nacionales. Los políticos y los mandos militares cubren de palabras de consuelo a los desolados parientes. Pero las cosas no fueron en absoluto así para Deely, la hermana de Robert, un ex paracaidista que sufrió una emboscada en Iraq. Lo trajeron en un vuelo desde Kuwait y llegó al aeropuerto de Glasgow. El empleado de la funeraria le dijo a Deely que en el avión ese día había diez cuerpos, dos de los cuales eran inidentificables. El ataúd de Robert parecía una gran caja de madera para transportar naranjas. No hubo fanfarrias, ni bandera nacional, ni periodistas, ni pregunta alguna. Su muerte, que nosotros sepamos, no fue agregada a ninguna lista, por una razón muy sencilla: Robert ya no era paracaidista, sino uno de los "contratistas privados", o "guerreros empresariales" o "asesores de seguridad". Los iraquíes los llaman mercenar.

El negocio relacionado con la guerra está siendo privatizado de forma lenta y deliberada ante nuestros ojos. Nos lo dicen tanto el ataúd de madera de Robert como las estadísticas. Patrick Cockburn, un reconocido analista, estimaba que hubo aproximadamente 160.000 contratistas extranjeros en Iraq en el momento culminante de la ocupación, muchos de los cuales -quizá unos 50.000- eran personal de seguridad fuertemente armado. El curso de la guerra, y la ocupación subsiguiente, habría sido imposible sin la aportación de esas fuerzas. Gracias a Paul Bremer, designado por Estados Unidos director de la Autoridad Provisional de la Coalición, todos y cada uno de los contratistas gozaron de inmunidad ante las leyes iraquíes en virtud de la Orden 17, que fue impuesta al nuevo Parlamento iraquí y que estuvo en vigor desde 2003 hasta comienzos de 2009.



No hay nadie interesado en contar a cuántos civiles iraquíes han matado o herido los contratistas privados, pero hay una serie de datos que sugieren que hubo un abuso generalizado. La matanza de diecisiete civiles en medio de Bagdad por parte de Blackwater fue el incidente más notorio, pero se produjeron muchos más de los que no se informó. Un contratista veterano me confió que un sudafricano le había dicho que matar a un iraquí era como "matar a un infiel". Otros contratistas más serios, orgullosos de su profesionalidad, me dijeron cuánto les asqueaba la violencia de los "cowboys". Si un contratista se veía involucrado en un incidente que hubiera causado un escándalo, su empresa se los llevaba rápidamente del país: impunidad por decreto
  • Mientras los contratistas más modestos se jugaban la vida en la Route Irish, los directores generales de esas mismas empresas se enriquecían. David Lesar, director general de Halliburton (de la que Dick Cheney fue consejero delegado), ganó casi 43 millones de dólares en 2004; Gene Ray, de Titan, más de 47 millones entre 2004 y 2005, y J. P. London, de CADI, 22 millones. La clave está en los detalles. Los contratistas privados cobraban al Ejército estadounidense hasta cien dólares por la colada de un solo soldado. En un informe oficial de enero de 2005, Stuart Bowen, Inspector General Especial para la Reconstrucción de Iraq, reveló que más de 9.000 millones de dólares habían desaparecido debido al fraude y la corrupción, y que eso sólo sucedió durante un periodo muy corto de la Autoridad Provisional. También impunidad financiera. Como me dijo un contratista, "aquel sitio apestaba a dinero". No es sorprendente que muchos soldados mal pagados y miembros de las Fuerzas Especiales se incorporaran a esas corporaciones militares privadas, porque en ello veían la oportunidad de su vida para "forrarse".

Pero esos hombres no sólo se forraban de dinero sino que se iban cargando de muchas cosas más. Ahora ya nos hemos acostumbrado a ver imágenes de matanzas, "allí". Nos hemos acostumbrado a las historias de miles de millones de dólares desaparecidos, de avaricia empresarial, de abusos, tortura y cárceles secretas. La revista The Lancet hace una estimación de 654.965 muertos hasta junio de 2006 que es casi imposible asimilar. Ahora todo eso parece lejano en el tiempo y el espacio. Se nos dice que nos está afectando el síndrome de la "fatiga iraquí". Pero ese "allí" vuelve a casa, porque Iraq está en el interior de las mentes de "nuestros chicos". Me quedé atónito cuando me enteré, a través de la ONG Combat Stress que trabaja con ex soldados que sufren trastorno de estrés postraumático (TEPT), de que esta dolencia tarda en manifestarse un promedio de 17 años. Esta organización, así como en el propio Ejército de Estados Unidos, se está preparando para un aumento considerable de casos en los próximos años.

Norma, una amable enfermera que está a punto de jubilarse y que ha pasado años entre ex soldados, me dio el punto de partida para esta historia cuando me dijo: "Muchos de estos hombres están de luto por los seres que ellos habían sido". Un ex soldado me mostró un retrato que había hecho de sí mismo: "Sólo quiero volver a ser el que era". Aunque la Orden 17 haya sido revocada en Iraq, su espíritu sigue imperando: el hedor a impunidad, las mentiras, el desprecio por las leyes internacionales, la erosión de las convenciones de Ginebra, las cárceles secretas, la tortura, el asesinato... los cientos de miles de muertos. Mientras me imagino a los autores intelectuales de todo eso: Bush, Blair, Rumsfeld y compañía, recogiendo sus millones después de discursos de sobremesa y creando sus fundaciones ecuménicas, no puedo por menos que acordarme de las enfermeras de Faluya que asisten partos de bebés que nacen con dos cabezas y la cara deformada gracias a las bombas químicas que cayeron sobre esa ciudad, nuestro regalo para el futuro.  Así que nos preguntamos qué pasará cuando la Orden 17 vuelva a casa”.

25/11/11

El gato desaparece

Aquí hay gato encerrado
El gato desaparece es una nueva muestra de la calidad del cine argentino actual que tiene como mayor virtud el aprovechar las evidentes carencias presupuestarias, incidiendo en argumentos e historias inmersos siempre en un contexto social autónomo y reconocible del propio país.


Son “historias mínimas” (como reza el titulo de una de las películas del director, Carlos Sorín) de las que se saca un enorme partido gracias al meticuloso desarrollo de las descripciones psicológicas de los personajes que, bien en clave dramática o de comedia, acaban interesando siempre. Títulos recientes como El hombre de al lado, Un cuento chino, Sin retorno, El corredor nocturno, las viudas de los jueves, etc. así lo corroboran.

El gato desaparece es un ejercicio de estilo minimalista en el que se juega prácticamente con dos únicos personajes (el resto son realmente secundarios) a los que se integran en una intriga psicológica con formato de thriller polanskiano (Repulsión, La semilla del diablo, El quimérico inquilino) en el que la claustrofobia y la paranoia se apoderan del relato que, a su vez, atrapa al espectador en una suerte de sutiles trampas de gestos y miradas, insinuaciones que pueden significar una cosa o la contraria, para mantenerlo en vilo intentando vislumbrar dónde se encuentra el significado verdadero de lo que se sugiere.


Un juego que requiere necesariamente  del concurso de los actores que aquí están perfectos, intrigándonos sobre quiénes son realmente sus personajes haciéndonos dudar de lo que esconden sin dejarnos nunca la certeza de nada de lo que dejan ver los mismos.


El gato desaparece remite también al cine de Claude Chabrol tanto en el fondo como en las formas. Un matrimonio netamente burgués atrapado en un juego de apariencias sobre el que planea la amenaza de la locura y la tragedia propiciados por una vida presente letárgica, fruto de años y años de convivencia alienante.

La desaparición aparentemente anormal del gato de la casa en unas circunstancias especialmente inquietantes (un hombre acaba de salir de un psiquiátrico en el que fue internado por un supuesto ataque de paranoia en el que agredió a un amigo) desata en la mujer un comportamiento similar.


El gato desaparece utiliza como macguffin el hecho al que se refiere el título; el propio título forma parte del macguffin para llevarnos a un final inesperado en el que quizás gato y su desaparición no signifique nada...

Realizada con un gran dominio y contención narrativa prestando toda la atención a la sugerencia de las miradas de las palabras, de los acentos, El gato desaparece es una película que se ve con gran interés. Puede que Chabrol y Polanski sean comparaciones que les vienen grandes, pero corroboran la calidad del director El perro o La ventana, que se estrena aquí utilizando los mecanismos de la ficción pura y dura al prescindir de historias reales y actores no profesionales.

Calificación: ***

21/11/11

THE ARTIST (próximo estreno en España)


El 16/12/2011 se estrena en los cines de toda España The artist. La película viene precedida de un importante éxito de crítica y público desde que se estrenara en Reino Unido el pasado 19 de Octubre. Ha conseguido además cuatro nominaciones para los Premios del Cine Europeo: Mejor película, mejor actor, mejor fotografía y mejor música. En el pasado festival de Cannes fue galardonada con el premio al mejor actor y en el festival de San Sebastian se alzó con el premio del público. La trama transcurre en..

Hollywood, 1927. George Valentin (Jean Dujardin) es una estrella del cine mudo al que todo le sonríe. La llegada del cine sonoro marca el final de su carrera y lo lleva a caer en el olvido. Pero la joven extra Peppy Miller (Bérénice Béjo) empieza a ser propulsada hacia el firmamento de las estrellas. THE ARTIST cuenta la historia de estos dos destinos entrelazados.


 El director habla así de esta producción: 


"Hace siete u ocho años, estuve dándole vueltas a la idea de hacer una película muda, probablemente porque los grandes directores míticos que más admiro proceden del cine mudo: Hitchcock, Lang, Ford, Lubitsch, Murnau, Billy Wilder (como guionista)... Pero sobre todo porque como director tienes que afrontar la responsabilidad de contar la historia de una forma muy especial, sobre todo el director, porque en este género todo está en la imagen, en la organización de los signos que estás enviando al público. Y es un cine emocional, sensorial; al no tener que ir a través de los textos te devuelve a una forma básica de contar una historia que sólo funciona sobre los sentimientos que has creado. Es una forma fascinante de trabajar.
Ha sido fundamental la aportación de Thomas Langmann, que no es un productor como los demás, porque no sólo se tomó muy en serio todo lo que yo le dije sino que vi en sus ojos que creía en ello. Esta película ha sido posible gracias a él.


La escribí muy rápido, en cuatro meses. Desde el principio tuve claro que quería volver a trabajar con Jean (Dujardin) y Bérénice (Béjo) en la historia de un actor del cine mudo que no quiere oír nada del cine sonoro. Me centré en este personaje, pero tanto pronto como se me ocurrió la idea de la joven extra y de sus destinos entrelazados, todo estuvo en su lugar y cobró sentido, incluso en los temas: orgullo, fama, vanidad... Y una anticuada visión del amor, muy puro, que también concuerda con la forma. En efecto, las películas mudas que, en mi opinión, han envejecido mejor, las que mejor soportan mejor el paso del tiempo, y no quiero compararme en absoluto con ellas, son los melodramas. Es un género ideal para el formato: historias de amor muy sencillas, historias que son grandes películas, incluso obras maestras. Pero había que ver si el público actual querría ver esas películas... En todo caso, esos títulos me dieron ganas de ir en esa dirección, pero siendo más ligero, más optimista, más alegre a pesar de todo.


De todas formas, lo más complicado fue convencerme de que este proyecto valía la pena, porque va contra las tendencias actuales, es casi anacrónico: ¡estábamos en medio de la locura por Avatar, en plena moda del 3D! Mientras trabajaba en el guión, pensaba en muchas películas mudas, en las de Murnau, especialmente enAmanecer (1928), City Girl (1930)... en las películas de Frank Borzage, aunque Murnau es más intemporal, incluso moderno. William Fox, el fundador de la Fox, animó a Borzage y a John Ford para que vieran la obra de Murnau. Fox lo había llevado a Estados Unidos porque pensaba que era el mejor director del mundo. Después de ver esas películas, Ford hizo Cuatro hijos, una película magnífica que se parece mucho a las de Murnau, como si se estableciera un emocionante diálogo entre los dos directores.


Al principio vi todas las películas que pude: alemanas, rusas, americanas, británicas, francesas, pero al final fueron las películas mudas americanas las que más me inspiraron porque se adecuaban más a los personajes, a la historia... The Crowd (Y el mundo marcha, 1928), de King Vidor, es un ejemplo conmovedor. También las películas de Chaplin, aunque su trabajo es muy especial, único. También me influyeron las películas de Eric Von Stroheim... Una de mis favoritas es The Uknown (Garras humanas, 1927), de Tod Browning. Y algunas increíbles de Fritz Lang, que me influyeron enormemente, aunque no tengan nada en común con mi película.
Además, leí montones de libros: biografías de actores y directores, entre otros. La investigación es muy importante, pero no para para ser más realistas sino como trampolín para el imaginario, como los cimientos de una casa, para alimentar la historia, el contexto, los personajes... En THE ARTIST hay ecos de Douglas Fairbanks, Gloria Swanson, Joan Crawford y los más lejanos de la historia de Greta Garbo y John Gilbert.


Para los que amamos el cine, buscar las localizaciones en este caso fue una experiencia fantástica. Visitamos todos los estudios, en los que Chaplin rodó La quimera del oro, Luces de la ciudad, etc., los de Mack Sennett, Douglas Fairbanks... ¡fue increíble! La casa de Peppy en la película es la de Mary Pickford... estuvimos en lugares míticos. Aunque dejo cierto margen para tomarme alguna libertad, la dirección es sólo una continuación del guión y todo le tenía previamente recogido en un storyboard, porque necesitaba saber que todo se narraba bien, que se entendía bien. Me gusta componer los fotogramas, definir cada plano, me gusta que cada plano tenga sentido, jugar con los contrastes, las sombras, situarlos en los fotogramas, encontrar una escritura visual, códigos... todo eso me encanta.


Rodamos THE ARTIST en 35 días, terminamos agotados, pero estábamos allí, en Hollywood, unos cuantos franceses entre todos aquellos americanos, pero formábamos un equipo, e hicimos la película que queríamos. Todo fue muy emocionante".



·         Dirigida por Michel Hazanavicious
·         Protagonizada por Jean Dujardin, Berenice Bejo, John Goodman, Penelope Ann Miller, Malcom McDowell y Jame Cromwell.


13/11/11

“Un suave olor a canela” nuevo rodaje en Ciudad de la Luz

Fotos: Scotty y gentileza de la productora.


El rodaje de "Un suave olor a canela" ocupa desde la semana pasada el plató número dos de los estudios Ciudad de la Luz. Una vez finalizados los exteriores en la ciudad de Valencia, se espera que durante los próximos días (unas dos semanas) se den por finalizadas las tomas de interiores con lo que se dará por acabado el rodaje.


El film aborda el tema del cáncer desde una perspectiva vitalista y humana


En la rueda de prensa ofrecida a los mediosde comunicación, su directora, que debuta aquí en el largometraje de fiicción, contó que esta historia le nace de experiecias personales que le tocaron en lo más intimo y remover esos recuerdos le ha supuesto un placer y un dolor al mismo tiempo. Según explicó, el título elegido para su película, Un suave olor a canela, le vino dado al recordar a un familiar suyo que recibía quimioterapia. Cada vez que se acercaba a ese ser querido percibía un olor dulzón y suave, similar a de la flor de la canela.



Tema: La vida de Valia cambia cuando se descubre un pequeño bulto en el pecho, Guido le acompañará
en su camino. ¿A qué público va dirigido? A mujeres y a hombre que quieren entender a las mujeres y sus
sensibilidades.

Género: Drama - Ficción
Dirección: Giovanna Ribes (www.tarannafilms.com)
Guión: Giovanna Ribes
Intérpretes: Mireia Pérez, Paulo Pires, Lola Moltó, Rosana Pastor, Sergio Villanueva, Juan Mandli, Diego
Ramírez, Jaroslaw Bielski, Mar Mandli, María Miñaya, Ariel Castro…
Inicio de rodaje: 17/10/2011
Semanas/Duración de rodaje: 6
Ayudas recibidas: IVAC, ICAA y Ciudad de la Luz
Localizaciones: Valencia, alrededores, Ciudad de la Luz y Berlín.
Formato: HD
Duración: 85min.
Idioma de rodaje: español

Sinopsis
Valia, es una joven creadora de espacios visuales acostumbrada a observar a los otros como parte de su
trabajo y por lo tanto, para ella la realidad se ha convertido en un lienzo en donde los personajes
actúan. Unas semanas después conoce a Guido, el propietario de un restaurante italiano. Guido es
su antítesis, perfectamente adaptado a la vida cotidiana y consciente de su propia dimensión social.

Mireia Pérez y Paulo Pires, los protagonistas.

La vida de Valia cambia cuando se descubre un pequeño bulto en el pecho por el que acaba sabiendo que
padece un cáncer de mama. A través de Guido, Valia recuperará su otredad para, por fin, enfrentarse a
su final.

Giovanna Ribes (Directora y guionista): Brendan es mi marido y mi socio y Bárbara es una de mis mejores
amigas y colaboradoras. Ambos sufrieron de cáncer casi a la vez. Un año y medio de quimio y
radioterapia, de operaciones y reconstrucciones. Nuestro mundo profesional siempre había sido
contemplar la otredad y plasmarla. Ahora nos tocaba vivirla muy de cerca. De esta experiencia de
sensaciones y de crecimiento personal, surge Un Suave Olor a Canela.

Giovanna Ribes, José Antonio Escrivá, Mireia Pérez y Paulo Pires. 

Paloma Mora (Productora) “Esta película tiene un importante carácter internacional, tanto el tema que
trata como por su casting. Es una historia dulce, humana, y aunque la muerte está presente, es un canto
a la vida que Giovanna Ribes, directora y guionista, ha sabido reflejar”.