8/11/11

"UN DIOS SALVAJE". Polanski en todo su esplendor.

El día 18/11/11 llega a los cines españoles la última película de Roman Polanski. 
Adelantándonos a este acontecimiemto en El Blog de Scotty hacemos una semblanza de esta extraordinaria película que está despertando una gran expectación. Por gentileza de la productora con nuestro  Blog, disponemos de una cantidad ingente de material de rodaje que aprovechamos para dar amplia información de  Un dios salvaje, una película que ningún buen aficionado al cine debe perderse.


Un dios salvaje se representó el año pasado en La Nucía,  provincia de Alicante (Cartel del evento).
Argumento:
Dos niños de unos once años se enfrentan con violencia en un parque. Labios hinchados y algún diente roto.... Los padres de la "víctima" han invitado a su casa a los padres del "matón" para resolver el conflicto. Lo que comienza siendo una charla con bromas y frases cordiales adquiere un tinte más violento a medida que los padres van revelando sus ridículas contradicciones y grotescos prejuicios sociales. Ninguno de ellos escapará del brutal juicio final ante Un dios salvaje.




Un dios salvaje es una coproducción franco-alemana-polaco-española, de SBS
Productions, Constantin Film Produktion, SPI Film Studio y Versátil Cinema. Aparecen
igualmente en créditos, el director de fotografía Pawel Edelman (El escritor, El pianista); el
director artístico y ganador de un Oscar, Dean Tavoularis (El padrino, Apocalypse Now); la
diseñadora de vestuario, Milena Canonero, ganadora del Oscar por María Antonieta, Barry
Lyndon y Carros de fuego; la maquilladora y ganadora de un Oscar, Didier Lavergne (El
escritor, La vie en rose), y Hervé de Luze (El escritor, El pianista), como montador.
El director ganador de un Oscar, Roman Polanski, dirige a Kate Winslet, Jodie Foster, John C.Reilly y Christoph Waltz en Un dios salvaje, la adaptación cinematográfica de la famosa obra teatral Un dios Salvaje, de Yasmina Reza.




Una ácida y entretenida historia de dos familias enfrentadas después de que sus respectivos
hijos se vean involucrados en una pelea infantil. Un dios salvaje saca a la luz las ridículas
contradicciones y grotescos prejuicios de dos familias americanas acomodadas.
Rodada en tiempo real, vemos cómo los cuatro adultos se reúnen para resolver la disputa. Un dios salvaje enfrentará a la pareja de Nancy y Alan Cowan, contra la escritora liberal y
activista, Penelope Longstreet, y su marido mayorista, Michael. Impredecible y sorprendente, la película muestra la hipocresía que se esconde tras la fachada burguesa de buenos modales. Aclamada por la crítica y público, la obra de teatro obtuvo un gran éxito en París, Londres y Broadway, tras su estreno en 2006, y ganó varios galardones en los premios Olivier y Tony de teatro.

Después de ver la obra de teatro, Roman Polanski supo que se podía convertir en una película
inquietante. Polanski trabajó con Yasmina Reza para adaptar la obra de teatro al cine. La obra estaba originalmente ambientada en París, pero se adaptó a la localización de Brooklyn una vez que se decidió representar en Broadway, en donde se estrenó en el 2009. Polanski, sin embargo, decidió ambientarla en Nueva York.



El director también quiso ser fiel al tiempo real; tal y como estaba establecido el ritmo dramáticoen la obra original, creando así una cinta de 79 minutos donde la acción se desarrolla sin interrupciones y en un único decorado - a pesar de lo que esto significa. «Es un reto hacer unapelícula en tiempo real, sin una sola elipsis», dice Polanski. «Con un guión tan rápido e ingenioso, el público de todo el mundo se identificará con estos personajes».
Polanski ha reunido a un elenco de lujo: los ganadores de un Oscar, Kate Winslet y ChristophWaltz; interpretando a Nancy y Alan Cowan, y también a la galardonada con otro Oscar, JodieFoster y John C. Reilly, como Penelope y Michael Longstreet.


Kate Winslet describe a la inversora de bolsa Nancy Cowan «como una madre trabajadora y
extremadamente ocupada, que se siente constantemente desesperada y culpable por no estaro suficiente con su hijo, y, sin embargo, tiene opiniones muy directas sobre la maternidad y la educación de los hijos; hechos que obviamente se contradicen. Aunque quiere a su hijo, hay ciertas parcelas de las que no sabe realmente de lo que habla».




Para Winslet, el éxito de la obra reside en cómo, temas universales se tratan con sentido del
humor. «Es una ventana abierta a alguno de nuestros mundos», dice. «Trata dos temas tan
complejos como la educación de los hijos y la rutina del matrimonio. Yasmina ha transformado
el texto, convirtiéndolo en una comedia enriquecedora y didáctica para todo el mundo. Logra
que seamos capaces de reírnos de nosotros mismos y de la torpe condición humana, ya que
muestra experiencias que todos hemos vivido alguna vez, sin importar el idioma en el que se
hable o de la procedencia de sus personajes o sus circunstancias personales».
«Es muy real», continúa Winslet. «Por ejemplo, cuando estás en el patio del colegio de tus hijos hablando con otros padres, siempre se respira un aire de “tengo que ser amable contigo a pesar de que no te soporto”. Existe siempre un ambiente falsamente agradable en la forma de comunicarnos con otros padres, que forma parte de las reglas ya establecidas para proteger a nuestros hijos».


La actriz también señala la influencia salvaje de la tecnología, cuya invasión domina nuestra
existencia hoy en día. «Muestra lo fácil que es llegar a desvincularse de la realidad. Es como
poner un parche rápido que soluciona de inmediato el conflicto de nuestras relaciones.
Confiamos simplemente en mirar un mensaje de texto, enviarlo de vuelta y esperar el sonido de“enviado”. Todos nos hemos acostumbrado a este modo de comunicarnos y a la validación de nuestras amistades a través de una conexión no-verbal».
Winslet quedó cautivada por la naturaleza del texto y las múltiples lecturas del mismo. «Lo
fascinante es que empieza siendo una cosa y de repente se convierte en algo completamente
distinto», dice. «Me encanta eso de la historia, que es muy real y a la vez impredecible. Crees
que estás viendo un tipo de película y de pronto se transforma súbitamente en algo muy
distinto».


Para Jodie Foster, que interpreta a la emprendedora activista Penelope Longstreet, fueron las
ideas tratadas en la historia lo que más le atrajo de la misma. «Aunque es satírica y
extravagante en algunos aspectos, la relación entre los personajes tiene una base psicológica
que es real, como la psicología familiar; el tapiz de la vida de las personas que es lo que me
parece más fascinante. La forma en que ellos interactúan, la forma en que se sacan de quicio,
cómo se lanzan puñaladas, y no sólo en esta generación, sino también en las siguientes.
Nuestras ideas sobre la moral ya establecida cuando en realidad todos somos muy primitivos.
Todos llevamos un monstruo dentro y si asumiéramos esa responsabilidad, probablemente
todo nos iría mucho mejor».


«La tema de la moral es interesante», Foster continúa. «Cuatro personas están tratando de
averiguar qué es lo correcto y si lo correcto es en realidad lo moralmente aceptado. A medida
que pasa el tiempo, van sacando su verdadero yo, volviéndose más y más monstruosos,
haciendo surgir un tono cómico. Todos ellos son gente agradable, adultos y con buena
educación, pertenecientes a familias de clase media- alta, que viven en barrio burgueses. 




Todo hace pensar que todo va a ir muy bien, cuando de repente todo empieza a ir fatal».
«Es una comedia sobre las buenos modales y cómo perder esos modales», dice Foster. «Lo
que realmente hace que la película funcione es que los personajes estén tan bien dibujados y
sean tan diferentes entre sí. El personaje de Kate Winslet trata de ser el perfecto enlace entre
todos, sin embargo, sabemos que no expresa lo que siente realmente, por lo que su
comportamiento se convierte en más y más receloso»


Foster dice que el personaje de Penelope “le venía como anillo al dedo”. «Ella es
tremendamente educada y se toma las cosas con muchísima seriedad», dice la actriz.
«Empieza revelando su propia personalidad, pero según avanza la historia, se va convirtiendo
en una caricatura de sí misma. Las relaciones entre estos personajes tienen lecturas distintas.
Los problemas en nuestro matrimonio salen a flote en plena negociación. Ella es una mujer
intensa, que trabaja en una librería, y también está escribiendo un libro sobre el sufrimiento en
África, sin poder sacarse de la cabeza este tema. Le horroriza el matrimonio de Nancy y Alan,a los que no les preocupa en absoluto la situación mundial. Mi marido es un buen tipo pero mi intensidad le pone de los nervios y se refugia en su whisky favorito».
A Foster le encantan los giros y matices de las relaciones entre los cuatro personajes. 




«Durante gran parte del tiempo, son Penelope y Alan los que no se soportan, porque él es un abogado muy engreído al que le gusta burlarse de mí porque le irrita profundamente lo políticamente correcta que soy. Pero pronto esto se traslada a los cuatro personajes y al final de la película todos terminan detestándose. La historia pone de manifiesto la fragilidad de las relaciones y las cicatrices que todos llevamos dentro».


El lenguaje también atrajo a la actriz, intrigada por cómo Reza había conseguido perfilar a unos personajes que se definen a través de un lenguaje codificado. «Penelope tiende a decir
siempre: “eso es asqueroso” o “qué asco me da”. EL asco parece ser su prioridad. Nancy no
para de repetir, “naturalmente”, a pesar de que ella es la persona menos natural del mundo.
Michael es el tipo de persona que no para de repetir “¿por qué no podemos todos llevarnos
bien?”, o sea, “¿por qué hay que pensar tanto las cosas?”, “¿qué necesidad hay en realidad de pensar en todo esto? ». Winslet también se sintió atraída de inmediato cuando vio la oportunidad de sumergirse en un lenguaje de tal riqueza. «Escuchamos a los personajes usar un lenguaje muy agresivo, es decir; como arma o forma de expresar las propias emociones o la percepción de lo que alguien está pensando», dice. «Y ninguno de ellos asumirá jamás la responsabilidad de sus propias palabras. Esa es una de las razones por la cual la historia se desarrolla así. Nadie asume la responsabilidad de las cosas que dice».


John C Reilly interpreta el papel de Michael Longstreet, un vendedor de artículos para el hogar
con grandes ambiciones de elevar su estatus social. «Aspira a pertenecer a una clase social
más alta. Su esposa, Penelope, es más intelectual; una escritora muy preocupada por los
problemas mundiales y la justicia social. En cierto modo, cada uno de los personajes es un
hipócrita que piensa que si todo el mundo pensara como ellos, entonces el mundo sería
perfecto. Así que Michael muestra su mejor actitud ante el encuentro con Nancy y Alan, pero
finalmente no puede aguantar más y explota. 



Me ha resultado muy refrescante interpretar este papel. Cada uno de los personajes se quitará la máscara en un momento diferente de la
historia. Lo que es genial en la escritura de Yasmina es que justo cuando piensas que la historia va a terminar, alguien dice: “no, yo no me voy; quiero decir esto o lo otro...”, y eso es lo
que mantiene esta vorágine activa, hasta que finalmente explota. Es un retrato bastante
devastador sobre cómo se educa y cría a los hijos en Estados Unidos».
Reilly continúa sobre esta sátira: «es un escenario perfecto para la comedia, ya que juntar a
unos personajes en una situación difícil y hacer que se comporten educadamente es, sin duda, una de las mejores recetas de la comedia».




Foster está de acuerdo, y añade que el equipo tuvo largas discusiones acerca de cómo obtener el tono justo de la sátira: «incluso si la comedia es descabellada tiene que tener una base real. Y aquí, la comedia se basa en la realidad y al ser una sátira llega hasta el punto de la exageración. La escena de cuando a Penelope se le pregunta sobre África es especialmente delirante, sobre todo cuando empieza a desmoronarse, y creo que el público se va a divertir. Es la seriedad de su personaje lo que realmente provoca la carcajada. Por otro lado, cuando se enfrenta a la falta de sensibilidad del personaje de Alan es cuando la comedia funciona».


 Polanski organizó sesiones intensivas de ensayos durante dos semanas, para que los actores se familiarizaran y para investigar el tono de la película; un tono que se mueve entre la sátira, la comedia y el drama. «Siempre me ha gustado ensayar», dice entusiasmada Winslet. «Es realmente un lujo tener esta oportunidad. Pero no creo que ninguno de nosotros habría pensado que Roman nos iba a hacer aprender el guión, de principio a fin, como una obra de teatro. Me emocionó realmente como organizó la puesta en escena, porque cuando llegamos al plató todos sabíamos exactamente cuáles eran nuestras posiciones. Fue muy útil para nosotros y para Roman, ya que pudo estructurar muy bien la forma en la que iba a rodar. Los ensayos sirvieron igualmente  como una experiencia de unión entre todos nosotros. Ha sido muy divertido enfrentarse a un reto de este tipo y trabajar con actores tan profesionales y brillantes, y sentir el deseo de estar a la altura de su capacidad interpretativa y talento. Ha sido realmente maravilloso».




Para Winslet, el período de ensayos le permitió llegar a familiarizarse con la escena a la que
más pavor tenía: cuando absolutamente borracha se embarca en una desmedida dialéctica,
justo después de haber vomitado sobre los valiosos libros de arte de Penelope, colocados
sobre la mesa. «Todos sabíamos que sonaba un poco como a un discurso», explica. «El reto
era que sonara como si se tratara de un discurso que viene de cualquier sitio. Se resolvió
gracias a la dirección de Roman, que fue firme en sus decisiones. Pero la posibilidad de los
ensayos nos permitió ver lo que funcionaba y lo que no, así que fue realmente un verdadero
lujo. Me quedé muy aliviada cuando finalmente la rodamos porque era una escena difícil. ¡No
hay nada peor que una borrachera mal interpretada!». «Los ensayos me dieron la oportunidad de dejar que las ideas afloraran, para que finalmente el diálogo saliera solo», dice Reilly. «También nos permitió a todos encontrar el ritmo y la forma en que deben interactuar los personajes en un espacio cerrado. Y hubo un gran intercambio de ideas, sobre todo en los diálogos. Roman estaba traduciendo del francés original, así que nos decía como se decía tal frase en francés y luego nos hacía sugerencias sobre cómo hacer para que el tono fuera auténticamente americano. Y el hecho de que no hubiera ningún tipo de ego, facilitó poder tener una comunicación franca».




«Es muy útil que te dirija un director que ha sido actor», continúa Reilly. «No solo porque
entiende más a los actores, sino porque tiene un gran sentido de la verdad en los momentos
claves. Roman tiene un gran instinto innato de lo que se siente cuando se interpreta. Por eso
se mostraba tan interesado en los ensayos, así como en la realidad orgánica de las reacciones y de nuestro comportamiento. En los ensayos siempre preguntaba las razones por las cuales hacíamos algo de una manera o de otra». «Creo que Roman se lo pasó muy bien», dice Foster sobre el trabajo de los ensayos. «La mayor parte del trabajo de dirección tuvo lugar en los ensayos, ya que cuando empezó el rodaje, la mayoría de sus preocupaciones se centraban en los movimientos de cámara.




Concretamente, los ajustes que hacía de los ángulos de cámara fueron en ocasiones muy
sutiles para nosotros. Roman es un maestro de la técnica cinematográfica y un director
magnífico. Tiene un estilo específico y es muy coherente con su estilo de trabajo: se pone su
propia marca, ajusta la cámara y ahí está, con su visor pequeño, que no había visto usar a
nadie desde hacía veinte años. Un visor que está todo rayado, desde cuando hizo El cuchillo
en el agua. No solo tiene una visión concreta de la película, sino también del lenguaje de esa
visión». Christoph Waltz coincide también: «los ensayos han sido indispensables en este proyecto. No era solo para conocernos mejor sino también para permitirnos experimentar. Probar esto y aquello, desechar las cosas que no servían. En un rodaje normal, nunca se tiene el lujo de tener tiempo».



 «Rodar la película en tiempo real es un gran reto», dice Foster. «Cualquier transición que se
hace no se puede hacer fuera de cámara. Las transiciones tienen que hacerse ahí mismo; en
ese preciso instante. Pienso que la obra está tan bien construida que ha sido bastante fácil
reflejar sentimientos tan distintos. He hecho muchas películas en una sola localización, como
esta. Lo que sucede cuando haces una película con solo cuatro personajes, es que se produce un acercamiento entre los actores que no se consigue de ninguna otra manera. Esta ha sido la conexión de trabajo más estupenda que he tenido en una película. Sinceramente quiero a estos actores y me causó mucha tristeza no volverles a ver a diario».
Roman Polanski, director conocido por su brillantez visual, reunió a un gran equipo de
colaboradores; especialmente creativos, detrás de la cámara, incluidos el director de fotografía, Pawel Edelman, el director de arte y ganador de un Oscar®, Dean Tavoularis, y la diseñadora de vestuario y también ganadora de un Oscar®, Milena Canonero.
Casi tan importante como los cuatro personajes fue el plató. Construido en los estudios de
sonido de Bry sur Marne en las afueras de Paris, el plató fue creado por director artístico Dean Tavoularis; más conocido por sus colaboraciones con Francis Ford Coppola en algunas de las películas más impactantes visualmente de los últimos 40 años, incluyendo la trilogía de El padrino, La conversación y Apocalypse now.




Tavoularis diseñó un decorado para que el plató fuera lo más auténtico posible. Se podía ir de
una habitación a otra, o mirar desde la puerta el fondo del pasillo, como en un apartamento de
verdad. También diseñó el apartamento de manera que tuviese la dimensión adecuada para
enriquecer la narrativa en los momentos clave. Para llegar al baño había que pasar por el
dormitorio obligatoriamente, provocando, por ejemplo, un escalofrío en la escena en la que
Penelope ayuda a Alan a quitarse los pantalones mojados, ya que tienen que regresar al salón  pasando junto a la cama. Tavoularis, que trabajó con Polanski en La novena puerta, nunca había diseñado una película de este tipo, en una sola habitación, con cuatro personajes únicamente. «Intenté que todo fuese lo más real posible. A mí siempre me preocupan los detalles del decorado, porque nunca sabes exactamente cuánto quiere mostrar el director, lo que se va a ver o no del interior de un armario o de un cajón. Trajimos comida y objetos de Nueva York, de Brooklyn, concretamente, para que el apartamento fuese lo más auténtico posible. Estaba seguro de que algunas cosas no se verían por el objetivo, pero aún así, planteé el decorado de acuerdo a las necesidades de los actores. Detalles así son de vital importancia si se trabaja en un único plató durante todo el rodaje».



«Sus esfuerzos se vieron recompensados», dice John C Reilly: «cuando vi el plató, me di
cuenta de que había una gran parte de mi trabajo que ya estaba hecho. Normalmente en las
películas, la cámara muestra solo lo que se supone que tiene que ver el espectador. O sea, que en realidad únicamente se muestra la mitad del decorado; por ejemplo, si abres un libro no hay nada en el interior… Hay mucho de artificio. Pero el decorado de Dean estaba lleno de detalles, era completamente real, incluso había pequeños adornos en las estanterías. En la cocina prácticamente se podía cocinar. Nos dio un gran sentido de la ubicación».
Uno de los mayores placeres para el director de arte, que estaba prácticamente retirado de la
industria del cine y disfrutaba de su nueva etapa como pintor, fue el de recibir una llamada de
Polanski y trabajar en Francia. «No había trabajado en ninguna película desde hacía años y me quedé atónito ante el trabajo fantástico de los artesanos franceses. Los carpinteros, pintores, atrecistas tenían todos un nivel impresionante».



Formar equipo de nuevo con Polanski le hizo recordar el enorme talento de este director.
«Polanski normalmente sabía resolver los problemas mejor que nadie», dice Tavoularis. «Su
conocimiento abarca todos los aspectos creativos de la película. Desde el diseño hasta los
efectos visuales. Sabe explicar exactamente lo que hay que hacer para solucionar algo
correctamente. Va al grano y a la esencia del problema. Es uno de los mejores directores de
cine trabajando en el mundo hoy en día».

11 comentarios:

  1. Excelente compendio Scotty, es una de mis peliculas esperadas de la temporada. Imperdible. Esas miradas, esos dialogos, esos actores... Sera un lujo.

    Saludos.

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  2. Scotty,
    después de la última entrada que dediqué en Zinéfilas a dos títulos anteriores de Polanski: La semilla del diablo y Lunas de Hiel
    (http://zinefilaz.blogspot.com/2011/10/roman-polanski-de-la-semilla-del-diablo.html )
    y después de leer esta pormenorizada y excelente entrada,como comprenderás me muero de ganas por ver el último trabajo de un director que considero único.
    Además el tema que aborda me ha recordado a la película "En un mundo mejor"
    (http://historias-troyanas.blogspot.com/2011/04/en-un-mundo-mejor.html)
    que me gustó muchísimo y no sé si habrás visto,pero por si no aprovecho para recomendarte encarecidamente.

    Un abrazo!

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  3. Hay que verla, en este tipo de peliculas, donde hay poca variedad de escenarios y pocos actores es donde muestran muchas veces las mejores interpretaciones...

    Un abrazo!!

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  4. Daniel, sin duda será un acontecimiento. Cuantos directores del clasicismo y la fuerza de Polanski hay en la actualidad?. Imprescindible. Un abrazo.

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  5. Troyana, entro a ver esas entradas tuyas e dos grandes películas de Polanski.

    Sí que he visto En un mundo mejor. Un buenísima película que, en mi opinión, en el último tercio se decanta por cierto moralismo aleccionador, lo que le perjudica. Pero, por ssupsuesto, es una película que hay que ver y recomendar.

    Un abrazo.

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  6. Meg, ten en cuenta que se basa en una obra teatral con cuatro personajes. Polanski sortea cualquier escollo y siempre brilla como un gran maestro sea en los escenarios que sean contenga mucha o poca acción.

    Un abrazo.

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  7. Tremenda entrada. Parece interesantísima y Kate Winslet es una de mis actrices favoritas desde hace algún tiempo. No me la perderé. Saludos

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  8. Nury, menudo reparto!. Aunque Polanski es por sí mismo un reclamo ineludible. Será sin duda un peliculón. Abrazos.

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  9. Esto es larguísimo.... No he acabado de leerlo...Pero es porque me ha interesado muchísimo la peli y he decidido que no me la pierdo. La anterior de Polanski me gustó mucho... En casa tengo todavía esperando la de El pianista (Aintzane fue a verla al cine y le gustó; yo no pude ir y la dejé pasar). De todas formas, aunque a mí Polanski me parece muy bueno y tiene unas cuantas buenísimas (hace como un par de años revisité Chinatown en cine y vaya!)... no me parece de los grandes-grandes. Aunque bueno...sí, de los grandes, por lo menos.

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  10. Interesante entrada y muy completita, como siempre!
    Sin duda el tema atrapata, los actores y sobre todo las actrices están fantásticas pero... a mí me aburrió!
    Quizá fue porque la obra de teatro que había visto hacía unos años me pareció sublime, con ese pedazo de actores y también, of course de actrices, y sin embargo aquí perdió todo su encanto. Se nota mucho que es para teatro y no acaba de conseguir la misma magia.
    Con quien iba no conocía la historia y sin embargo opinaba lo mismo que yo, así que sintiéndolo mucho no me convenció en absoluto.
    saludos,

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